
Destruir y construir monolitos de arena con herramientas de ensueño donde los castillos sempiternos se yerguen frente al sol enardecido, donde el mar encandecido por los cabellos plateados de la luna y al mismo tiempo en un acto de descaro danza el vaivén con el horizonte, donde las alucinaciones nunca terminan en tragedia o en reproche, donde el fuego no es el temor sino la motivación.
Tómame de la mano, el día de hoy te voy a mostrar estatuillas de recuerdos que actúan el momento y contagian emociones, botellas llenas que nunca carecen del mejor alcohol imperecedero, ceniceros donde los cigarrillos regeneran su tabaco encendido, tómame de la mano que más al fondo hay una cama cuya mera presencia provoca hasta a la más virgen a desnudarse sin reparo.
Cierra durante unos minutos tus ojos, observa el paraíso, ocupa tu lugar en tu trono, destruye a los soldados sociales con un movimiento certero de tu onírica espada, abre ese pecho polvoriento. Déjate salir, nace de nuevo. ¡Hazlo de una buena vez! Que de la espera nace la rutina y de la rutina los cubículos, y los cubículos deforman.
No te amarres con palabras al mundo, amárralo tú con versos, con ocurrencias e impertinencias. Deja atrás la procrastinación pues por desuso dejaste tu infancia, y por desazón traicionaste tu imaginación, ahora te muestro de frente entes libres, lugares maravillosos, melodías indestructibles, sin supresión, sin represión, te muestro el lugar sagrado, el motivo de tu propio cuerpo, te enseño de arte y asombro, te toco con palabras afiladas, te muestro el camino, te muestro la vida.
Nunca seas igual que ayer, no por filosofía oriental ni mucho menos psicología humanista… cambia, evoluciona toma del mundo lo que quieras y si es que no te lo da entonces lo arrebatas, sin embargo respeta… y si esto no te va bien entonces de menos piensa.
Sigamos con nuestro recorrido, ven que hay mucho que no has visto y tengo por ofrecer, mausoleos de ideas inacabadas, panteones de escritos, canciones y bailes, quiero darte una lección.
¿No te basta? Entonces te mostraré los gritos ahogados, te restriego las heridas en mis dedos cansados, te enseño de melancolía y de recuerdos, te enseño de normas y leyes, incluso cómo romperlas, hago lo que sea necesario para que me escuches.
Manifiéstate en lo que quieras manifestar… si te preguntas quién soy para hablarte de modo tan autoritario y a la vez tan desesperado entonces mira dentro ahora que tus ojos permanecen sellados soy tu alma… tu mente, y sólo puedo esperar una propina decente a cambio de todo lo que te muestro, déjame libre.
Imagen por Cole Rise /www.colerise.com/
No hay comentarios:
Publicar un comentario